¿Qué es la gestión de identidades privilegiadas (PIM)?
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- ¿Qué es la gestión de identidades privilegiadas?
La gestión de identidades privilegiadas (PIM) es la práctica de controlar, supervisar y proteger las identidades dentro de una organización que tienen permisos elevados. Muchas organizaciones tienen usuarios, como administradores de TI o ingenieros de DevOps, cuyas identidades tienen acceso privilegiado a sistemas críticos y datos sensibles. Si una de estas identidades privilegiadas se ve comprometida o se utiliza de forma indebida, puede representar riesgos de seguridad graves, ya que otorga a un usuario no autorizado un acceso amplio a la infraestructura crítica. PIM ayuda a las organizaciones a controlar qué usuarios reciben privilegios elevados, en qué condiciones y por cuánto tiempo, mientras supervisa y protege esas identidades a lo largo de su ciclo de vida.
Cómo funciona PIM
PIM funciona otorgando permisos elevados solo cuando son necesarios y revocándolos automáticamente cuando ya no lo son. Así es como funciona generalmente el proceso:
Solicitud: un usuario solicita permisos elevados para completar una tarea específica, en lugar de mantener esos privilegios de forma indefinida.
Verificación: se autentica la identidad del usuario antes de otorgar el acceso, por lo general mediante la autenticación multifactor (MFA), para confirmar que es quien dice ser.
Aprobación: el acceso se otorga de forma automática o mediante un flujo de trabajo de aprobación, según la sensibilidad de los privilegios.
Otorgamiento temporal: los permisos se otorgan por un período limitado, con un alcance específico para la tarea, en lugar de ser permanentes.
Monitoreo: la actividad privilegiada se registra y supervisa en busca de anomalías durante toda la sesión, marcando cualquier comportamiento sospechoso.
Revocación: una vez que expira el período de tiempo, los privilegios se eliminan automáticamente, y la identidad regresa a su estado estándar, sin privilegios.
Por qué es importante PIM
Las identidades privilegiadas son objetivos valiosos, ya que una sola cuenta de administrador comprometida puede otorgar acceso a datos y sistemas sensibles. PIM reduce ese riesgo al regular cómo, cuándo y por cuánto tiempo se otorgan los privilegios elevados.
Minimiza la superficie de ataque
Los atacantes explotan el acceso permanente. Cada identidad privilegiada inactiva es un punto de entrada que espera ser aprovechado. PIM elimina los derechos elevados innecesarios y los otorga solo cuando se necesitan, de modo que hay mucho menos que un atacante pueda encontrar y aprovechar en cualquier momento.
Evita el abuso de privilegios y limita las amenazas internas
Al otorgar solo el acceso mínimo necesario durante el tiempo que se necesite, PIM limita lo que un usuario interno malintencionado o negligente puede hacer con derechos elevados. Esta es una defensa fundamental contra las amenazas internas, en las que el riesgo proviene de un usuario que ya cuenta con acceso legítimo, en lugar de un agente externo.
Reduce el impacto del robo de credenciales
Si una identidad privilegiada se ve comprometida o se roban sus credenciales, el acceso con tiempo limitado reduce la ventana de oportunidad. Dado que los permisos elevados expiran automáticamente, el acceso robado a menudo ya está bloqueado o ha vencido para cuando un atacante intenta utilizarlo, lo que limita el daño potencial.
Respalda el cumplimiento normativo y la capacidad de auditoría
PIM genera los registros, las aprobaciones y los rastros de auditoría que marcos normativos como SOC 2, ISO 27001, HIPAA y PCI DSS pueden requerir. Estos rastros de auditoría responden a la pregunta que los auditores hacen con mayor frecuencia: quién tuvo acceso elevado, cuándo y quién lo aprobó.
Gestión de identidades privilegiadas (PIM) frente a gestión de acceso privilegiado (PAM)
La gestión de identidades privilegiadas (PIM) y la gestión de acceso privilegiado (PAM) están estrechamente relacionadas y, a menudo, se mencionan juntas, pero resuelven problemas diferentes. PIM está centrado en la identidad, y regula las propias identidades privilegiadas y los permisos que poseen. PAM está centrado en los recursos, y se enfoca en proteger las cuentas, las credenciales y las sesiones utilizadas para acceder a los sistemas. En la práctica, ambos se superponen de muchas maneras, y varias plataformas, como Keeper®, combinan ambas capacidades en una sola solución. Para un análisis más detallado, lea nuestro blog y descubra la diferencia entre PIM y PAM.
| Gestión de acceso privilegiado (PAM) | Gestión de identidades privilegiadas (PIM) | |
|---|---|---|
| Enfoque principal | ||
| Enfoque principal | Cuentas y recursos privilegiados | Privilegios de usuario |
| Qué gestiona | ||
| Qué gestiona | Acceso a credenciales credenciales | Privilegios de usuario |
| Ciclo de vida | ||
| Ciclo de vida | Protege las sesiones privilegiadas | Controla el ciclo de vida de la identidad |
| Enfoque de acceso | ||
| Enfoque de acceso | Protege contraseñas y secretos | Asigna derechos administrativos temporales |
| Orientación | ||
| Orientación | Centrado en los recursos | Centrado en la identidad |
Prácticas recomendadas de PIM
Implementar PIM de forma eficaz se reduce a seguir varias prácticas que mantienen el acceso elevado estrictamente controlado y con responsabilidad continua. Estas son algunas prácticas recomendadas de PIM:
Aplique el privilegio mínimo: otorgue a cada identidad el acceso mínimo necesario para realizar su tarea, y nada más. Aplicar el acceso de privilegio mínimo minimiza el posible daño que puede causar cualquier identidad si se ve comprometida o se utiliza de forma indebida.
Exija MFA para la elevación de privilegios: aplique la MFA antes de otorgar cualquier acceso privilegiado, lo que garantiza que, incluso si las credenciales de un usuario se ven comprometidas, un atacante no pueda activar derechos privilegiados sin superar un paso de verificación adicional.
Use el acceso justo a tiempo (JIT): otorgue derechos elevados solo durante la duración de una tarea específica y, luego, revóquelos automáticamente una vez que se complete. El acceso justo a tiempo (JIT) elimina los privilegios permanentes, de modo que no queden derechos administrativos permanentes disponibles para que un atacante los aproveche.
Supervise y grabe las sesiones privilegiadas: capture y registre toda la actividad privilegiada para que se pueda detectar, marcar e investigar cualquier comportamiento inusual. Las grabaciones de sesiones también proporcionan un rastro de auditoría claro para la respuesta a incidentes si algo sale mal.
Revise y audite la actividad privilegiada con regularidad: realice revisiones de acceso periódicas para confirmar que cada identidad aún necesita los privilegios que posee, y revoque cualquier acceso que ya no esté justificado. Las auditorías periódicas evitan la acumulación gradual de privilegios, en la que los usuarios adquieren gradualmente más derechos de los que exige su función.
Deshabilite o elimine las cuentas privilegiadas sin uso: dé de baja las cuentas privilegiadas inactivas, huérfanas o sin uso antes de que queden sin supervisión. Los atacantes suelen apuntar a cuentas olvidadas porque nadie las está vigilando.