
La TI en la sombra elimina la visibilidad del departamento de TI
Cuando las herramientas aprobadas resultan poco prácticas, los empleados usan lo que funcione. Las cuentas personales de Dropbox, los archivos adjuntos de Gmail y los enlaces de uso compartido de archivos para consumidores son soluciones alternativas comunes, y el departamento de TI no puede supervisar, controlar ni auditar ninguna de ellas.

Los archivos compartidos no vencen por sí solos
Un archivo enviado por correo electrónico o mediante un enlace público permanece accesible indefinidamente. Cuando un contratista termina un proyecto o un empleado deja la organización, no hay forma de revocar el acceso a los archivos ya compartidos mediante herramientas para consumidores.

Los auditores exigen registros de acceso a archivos
La HIPAA, el CMMC y el GDPR exigen pruebas documentadas de quién accedió a los archivos sensibles y cuándo. La mayoría de las herramientas de uso compartido de archivos no generan registros de auditoría que satisfagan a los reguladores, y ninguna ofrece la arquitectura de conocimiento cero que requieren los entornos regulados.